martes, 9 de octubre de 2007

¿Qué es la contabilidad?

Podemos considerar contabilidad, la técnica utilizada por la empresa para registrar todas las operaciones con repercusión económica, que realiza durante un determinado periodo de tiempo.

Por ejemplo:

Supongamos que una empresa firma un convenio en el que presta su imagen apoyando algún tipo de campaña solidaria, sin acordar ningún tipo de contraprestación a cambio. Esta operación no debería registrarse contablemente puesto que no tiene ningún tipo de repercusión económica directa para ella.

Sin embargo, probablemente se haya asesorado legalmente sobre el alcance, responsabilidades, y demás repercusiones que pudieran suponerle en el futuro la firma de este documento. En este caso, la factura emitida por los asesores, si debería ser anotada en la contabilidad de la empresa, correctamente fechada y con el detalle de todos los importes incluidos: Base imponible, IVA., Total a pagar, etc.

Este tipo de acuerdos pueden tener sentido para mejorar la imagen como empresa y de marca para sus productos, y así, gracias a la mejor percepción que tendrán los consumidores de ella, poder incrementar la cifra de ventas y consecuentemente los beneficios. Todas las ventas y compras realizadas por la empresa tendrán repercusiones económicas, por lo que deberán registrarse contablemente.

En la definición hablé de técnica. Está basada en una serie de normas legalmente establecidas y que permiten seguir criterios comunes relativos a la forma en que se contabilizará cada tipo de operación. Sin embargo, en este blog veremos como la contabilidad puede ser una ciencia “inexacta” entre las “inexactas”, y cómo un contable “creativo” puede querer matizar las normas según su conveniencia, alterando las conclusiones que un tercero pudiera tener acerca de la situación de la empresa.

Y ahora cabe preguntarse, ¿por qué son necesarias normas, leyes, o reglas para definir como contabilizar una determinada operación? Una respuesta pudiera ser “por comparabilidad”. ¿Cómo podríamos comparar el beneficio de dos empresas distintas, si para llegar a esa cifra, ambas no han coincidido en que consideraran gasto y que consideraran ingreso?

Por ejemplo:

La empresa A y B tienen un mismo modelo de furgoneta para transportar sus mercancías. La empresa A considera que, a parte de los pagos que realiza, la pérdida de valor que tiene el coche a lo largo de su vida también tiene que considerarla gasto, y en cambio, la empresa B, decide que sólo considerará gasto los pagos que realice, ya sea mediante transferencia, en efectivo ...

Ambas empresas tienen una furgoneta que ha sufrido un desgaste, aunque sólo la empresa A lo considera gasto. Por tanto, el resultado que presentan ambas empresas no será comparable, puesto que han llegado a él aplicando criterios de contabilización distintos.

Desde el punto de vista de la empresa A, el beneficio de B está sobrevalorado, puesto que ha dejado de contabilizar determinados gastos. Para B, el beneficio de A estará minusvalorado, ya que se ha excedido contabilizando gastos que para ella no lo son.

Si hubiera una norma que estableciera la obligatoriedad de contabilizar anualmente el desgaste que sufren las furgonetas de transporte de mercancías, ambas empresas hubieran contabilizado como gasto este valor, y por tanto, podríamos determinar con mayor rigor que empresa ha ganado más. Esto no impide que el valor de desgaste que cada una de ellas contabilizara pudiera diferir, por ejemplo, en función de los kilómetros realizados. A más kilómetros, más desgaste, y consecuentemente, más gasto.

El objetivo de la contabilidad es: Mostrar de forma veraz y adecuada la situación económico-patrimonial y financiera de la empresa.

Esto lo conseguiremos haciendo que la contabilidad sea:
  • Real: debe mostrar de forma fiel y correcta la información relativa a la empresa.
  • Suficiente: debe contener todos los datos que sean necesarios.
  • Inteligible: debe ser clara.
  • Precisa: debe tener concreción.
  • Oportuna: ofrecida en plazos razonables.

De una contabilidad llevada con rigor, debemos obtener información real sobre la estructura patrimonial de la empresa (bienes, derechos, obligaciones), en un momento determinado y en momentos anteriores y posteriores. También nos informará sobre el resultado obtenido por la empresa en el periodo al que esté referida la contabilidad.

La contabilidad adquiere todo su sentido cuando las personas interesadas en la empresa (accionistas, proveedores, trabajadores, hacienda, ...) la estudian, la interpretan, y, en función de sus conclusiones, adoptan las decisiones que estimen más oportunas.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Presentación

Ante la inminente implantación obligatoria del nuevo plan general contable 2.008 en las medianas y pequeñas empresas, esta bitácora nace con el doble objetivo de mostrar de forma sencilla y a la vez práctica, este nuevo conjunto de normativas.

Éstas afectan a los criterios contables que deben tenerse en cuenta para la adecuada codificación de las operaciones económicas de la empresa, así como, a la correcta elaboración de unas cuentas anuales que deben mostrar su situación real en sus vertientes patrimonial y financiera.

Hay bastantes cambios respecto al plan contable del año 1.990, que resumidamente se refieren a:

  • los criterios de valoración.
  • la preponderancia de los principios contables.
  • modificación de la estructura de las cuentas anuales ya existentes hasta ahora, así como la aparición de nuevos informes finales.
  • relacionado con lo anterior se han añadido dos nuevos grupos contables, el 8 y el 9.

Mediante la publicación periódica de posts, intentaremos ir comentando las diferencias más notables entre ambos planes, así como aclarar las dudas que nuestros lectores puedan tener a cerca de su contenido, u otras cuestiones que, mediante la dirección de correo electrónico disponible, deseen plantear.

Esperamos que esta bitácora sea de utilidad.